viernes, 13 de julio de 2018

Juaquin Carbonell en La Templanza

EL 20 DE JULIO UNA CITA EN PEÑÍSCOLA.

El viernes 20 de julio estamos en una de las ilbrerías más entrañables del mundo (!): LA TEMPLANZA. Se encuentra en el casco antiguo de Peñíscola, esa villa mediterránea de una belleza exuberante. 

Presentaremos la novela El Artista, hablaremos de Aragón, cantaremos alguna canción y tomaremos vinos. 

La Templanza está especializada en libros viejos y antiguos, con una atmósfera cautivadora. 
Si te encuentras en la ciudad que fue refugio del Papa Luna, ven a vernos.

lunes, 5 de marzo de 2018

Día de la mujer en La Templanza


8 de Marzo día de la Mujer
El próximo jueves es un día muy importante para todas, y en La Templanza queremos celebrarlo contigo.
Desde las 11h hasta la noche tendremos muchas actividades.
Trae tu comida y tu delantal... y ven a disfrutar y a colgarlo en el balcón.



Entre todas realizaremos las siguientes actividades:
María José Caballé
(Biodescodificación)
Clara Andrés
(Meditación)
Maite Bonfill
(Yoga mágico)
Janavi Feito
(Bodypaint)
Lisa Devon
(Cantautora, Musiquenado se vive mejor)
Clara Llabata
(Narradora de sueños)
Cristofer Carceller
(Aromaterapia y masaje)




Todas las actividades
serán gratuitas

Nos vemos el jueves

lunes, 19 de febrero de 2018

Monólogo dramático en La Templanza 23 de febrero a las 18:30

“TENGO ALGO QUE DECIR” es un alegato de autodefensa de una víctima de su propia vida y de una sociedad que a base de cerrar caminos, guía sin remisión a una madre a un destino no buscado.
¿Fue ésta una historia real?
Tal vez, pero lo tremendamente real son las situaciones que día a día vemos a nuestro alrededor, tan dramáticas o más que las que esta mujer nos narra.
¿Inocente o culpable?

I. De Miguel


Reseñas de Fuengirola


Pero aquí no queda todo, porque esta mujer y su acompañante son incombustibles y vienen cargados con todo lo necesario, no sólo para hacer cinco sesiones de cuentacuentos a chicos y chicas de entre 17 y 18 años, sino que en un hueco que quedó, no le faltaron tablas, ni ganas, para regalarles a los participantes de los clubes de lectura y algunos amigos, un monólogo.
Monólogo que nada tenía que ver con lo anterior, que supuso un importante cambio de registro, con el que pasamos de oír risas a escuchar sollozos. 

“Tengo algo que decir” es una historia dura, desgarradora y trágica. Un relato que duele en lo más hondo, una madre en el banquillo de los acusados, unos hechos que a nadie mortifican más que a ella.